miércoles, 6 de noviembre de 2013

Feels

Abrí mis ojos tan rápidamente que todo frente a mi parecía borroso. Tuve que obligarme a parpadear para ver con claridad.
Ya no era un espíritu, había vuelto a mi cuerpo... Pero, por algunas razón, eso no me hacía feliz... Tal vez, en algún momento, lo hiciese...
Pero no lo haría ahora. No sería feliz sabiendo que la persona a la cuál amo, amé y amaré toda mi vida, me olvida de forma dolorosa. Sin conocer que Shi* estaba angustiosamente viva, por retorico que sonase.

-Es irónico que el primer Kanji de tu nombre sea Shi, después de lo que explicaste...-La risa burlona que se apoderaba de mis oídos, se escuchaba tan real... Tan presente.
-Con razón le gustaste tanto a Christian, Muerte- Fue lo último que escuché... Antes de comenzar a sentir los golpes de los demás... Y los chillidos de dolor que yo misma lanzaba.

Sentí las lágrimas formarse en mis ojos. Christian Williams Hawthorne Dankworth... El único que no me juzgó al llegar aquí, a Londres, Inglaterra. 

-B-Buenos días a todos -Me aferraba a mi falda más y más cada vez que una nueva palabra salia de mis labios, el miedo a ser rechazada aumentaba a segundos.- M-Mi nombre es Shiro Tsuki, s-soy de Japón- Sentí lo que decían las miradas "Un nuevo bicho raro a quién molestar"... Sin embargo, las ignoré. Estaba más concentrada en el par de ojos almendra en una esquina del salón.- V-Vine aquí a terminar mi carrera como artista.-Al terminar de presentarme, todavía no lograba apartar mi mirada de esa, y no lo hice... Hasta que la profesora alzó la voz para mostrarme mi nuevo asiento, al medio de todos...

Reí tristemente... Si tan solo... Si tan solo hubieras cumplido esa promesa... Si no me hubieras dejado sola por ella... ¿¡Por qué tenías que romper mi corazón a pesar de haber tardado años en pegar los pedacitos!?

-Yo... Lo siento... Shi... Sabes que te a... -Le interrumpí con una bofetada mientras las lágrimas caían como cascadas de mis ojos.
-¡DEJA DE MENTIRME!- El dolor de cada grito que daba superaba al anterior.-¡DIJISTE QUE NO ME LASTIMARÍAS COMO LOS DEMÁS!- Veía sus ojos cristalizarse y no me importo, ya no caería en esa actuación.- ¡Y TERMINASTE LASTIMANDOME MÁS QUE LOS DEMÁS!- Salí corriendo, sin importarme que me resfriaría por la tormenta, simplemente corrí y corrí intentando escapar de mi realidad, mi dolorosa realidad.
¿Por qué esto debía pasarme a mi? ¡Por razones como estas soy como soy!
Al menos... Agradecía que estuviera lloviendo... Así, nadie notaría que Tsuki había sido cambiada por una vacía e inerte muñeca de porcelana.

¿Por qué me atacaron? Si yo ya les había dado lo que querían... Les había dejado humillarme de forma sumisa... Si ya había renunciado a tu idiota y te deje vía libre.

-Tú le lastimaste-
-ÉL me lastimo, tú me lastimaste-
-Él te amaba-
-¿Si me amaba tanto por qué... Por qué se acostó contigo?-
-... Tú nunca serás suficiente para él-